El negocio del cine es de una ironía apabullante.

El 21 de enero del 2011 —tres meses después de su estreno en USA— llegará a nuestras pantallas ‘Hereafter’ , la nueva película dirigida por Clint Eastwood , de la que aquí os traemos su primera imagen. Se trata de un thriller sobrenatural en la línea de ‘El sexto sentido’ (‘The Sixth Sense, 1999, M.

“…preparáos para las batallas…” – Andrei Tarkovski (Esculpir en el tiempo) Recientemente, con motivo de la publicación de la polémica biografía de Clint Eastwood a cargo de Patrick McGilligan, en la que el autor de origen irlandés lo más suave que dice del director de ‘Sin perdón’ es que es un tacaño incurable y que utilizó a las mujeres toda su vida, asistimos a un intento más de demonizar a los directores como criaturas capaces de cualquier cosa con tal de llevar a cabo sus proyectos.

‘The Wolf of Wall Street’ era un proyecto que iba a reunir de nuevo a Leonardo DiCaprio con Martin Scorsese, antes de cambiar de idea y adaptar al cine la novela ‘Shutter Island’ . Con Scorsese ocupado, DiCaprio sigue aún muy interesado en el proyecto y así es como ha entrado en escena Ridley Scott . En un principio, el actor iba a esperar al director de ‘Toro salvaje’, pero el gran interés de Scott, que al parecer quedó encantado con el guión (escrito por Terry Winter), ha modificado las cosas

5 millones de dólares en manos de un puñado de descerebrados Así es como Sam Peckinpah se refirió a los responsables de ‘Los aristócratas del crimen’ (‘The Killer Elite’, 1975) cuando James Caan, su protagonista, le preguntó qué le parecía lo que iban a filmar. la cifra mencionada era el presupuesto inicial del que disponía el famoso realizador que necesitaba urgentemente un éxito debido a los fracasos consecutivos de ‘Pat Garret y Billy the Kid’ (‘Pat Garret & Billy the Kid’, 1973) y ‘Quiero la cabeza de Alfredo García’ (‘Brin Me the Head of Alfredo Garcia’, 1974), curiosamente dos de sus mejores películas. En un principio tenía en manos un proyecto de acción que debía protagonizar Charles Bronson, un actor muy taquillero por aquellos años, pero el intérprete declaró que jamás trabajaría con un borracho debido a la adicción de Peckinpah al alcohol.

El cine de acción y aventuras, que en la actualidad no creo que pase por su mejor momento, siempre ha sido considerado de segunda clase, de nulo prestigio, de una importancia inferior a la de otras formas de cine, por razones incomprensibles para quien esto escribe . Así, algunos hitos de este cine fueron despachados, durante años, por los especialistas, como mero cine comercial sin la menor relevancia estética. Y si tal cosa ocurrió nada menos que con ‘Terminator’ o ‘Mad Max’ , mucho más con otro famoso título de los 80, situado entre ambos, la fenomenal ‘Rambo: Acorralado’

1985 fue un año de lo más fructífero para Clint Eastwood . Filmaba y estrenaba ‘El jinete pálido’ (‘Pale Rider’), la película que probablemente marcó el primer punto de inflexión en su carrera, pues a partir de entonces muchos críticos empezaron a tomárselo en serio —otros seguirían ciegos hasta el estreno de ‘Sin perdón’ (‘Unforgiven’, 1992)—, siendo precisamente los europeos los primeros en caer de la burra. Por otro lado cineastas de la talla de Steven Spielberg o Jean-Luc Godard expresaron siempre su admiración hacia el cine de Eastwood

Si lo construyes, él vendrá A finales de los años 80 y principios de los 90 se pusieron de moda una serie de dramas con elementos fantasiosos en sus tramas. De entre toda la retahíla de títulos destacan cuatro películas que por diferentes motivos se apartaban del grueso de las producciones de aquella época.

Y contemplé un caballo pálido; y el nombre de su jinete era La Muerte. Y el infierno le seguía Clint Eastwood regresaba a la dirección dos años después de la cuarta entrega sobre Harry Callahan con ‘El jinete pálido’ (‘Pale Rider’, 1985) que además suponía el reencuentro con el género que le dio la fama y al que se asocia mayormente su nombre, el western. Para ello contó con un guión elaborado por Michael Butler y Dennis Shryack , un tandem de guionistas que escribieron para el actor tres films, ‘Ruta suicida’ (‘The Gauntlet’, Clint Eastwood, 1977), el presente y otro que el actor no llegó a protagonizar, ‘Código de silencio’ (‘Code of Silence’, Andrew Davis, 1985), proyecto que terminó convirtiéndose en el típico producto al servicio de Chuck Norris.

Le queda mucho cine a Roman Polanski . La prueba irrefutable es ‘The Ghost Writer’, un impecable thriller que se estrenó en nuestro país el pasado 26 de marzo, bajo el título de ‘El escritor’ .