Luc Besson podría ser perfectamente el equivalente europeo a Jerry Bruckheimer en el cine de evasión estadounidense. Como productor ha sabido competir directamente con los productos de acción yanquis, demostrando que en Francia se pueden hacer películas del mismo estilo que las provenientes del nuevo continente; bañadas con todo el atractivo de las ciudades europeas, sobre todo París, son productos en los que el argumento importa más bien poco, sólo se trata de ofrecer un carrusel de tiros, persecuciones y explosiones, para divertimento del personal. Como director en un principio iba para autor, con cosas de dudoso gusto como ‘Subway’ (id, 1985) para más tarde acabar sacando de quicio con memeces del tamaño de ‘El quinto elemento’ (‘The Fifth Element’, 1996) o ‘Juana de Arco’ (‘The Messenger: The Story of Joan of Arc’, 1999)
Increíble, pero cierto. De entre todos los directores y estrellas actuales, han sido los menos esperados los que han acabado con el reinado de James Cameron en cuanto al primer puesto de taquilla se refiere
